lunes, 16 de septiembre de 2013
Inesperadamente feliz
El ambiente que los rodeaba se había compuesto, durante larga media hora, de tensión, nerviosismo y palabras insonoras en el paladar, incapaces de salir si no era a causa de un diluvio de lágrimas. Miradas desviadas, que procuran zafarse, de los preocupados ojos ajenos; caricias inseguras, transportadoras de sensaciones. Riñas causadas por la dualidad objetiva-subjetiva de una mente intranquila por sus propios tormento. Recompensas procuradas por una persona entregada a dar consuelo, a través de palabras sinceras; unos ojos atentos a cualquier movimiento hasta lograr su objetivo. Aminorar la pena hasta sacar una estúpida sonrisa de medio lado.
Cambio del guión, torciendo la trama al muestrario de las mayores inseguridades. Dedos entrelazados, vínculo de comprensión por la infravaloración de las cualidades de cada uno. Reorganizarse antes de retomar una frase, donde las letras quedaban enroscadas sobre si mismas y no dejaban lugar a la expresión. Apoyo, sonrisas entusiastas que otorgas con delicadeza y frases simples, pero concisas de alabanza. No poder ver que lo que el otro expresa para tu persona, es lo que hay más allá del muro de negatividad engordada que has creado para ti mismo.
- No tengo futuro - dijo enfatizando con su típico movimiento de mano; demasiada determinación y dureza para ser un acto tan simple.
- ¿Ni siquiera conmigo? - preguntó para intentar relajar los ánimos y por la necesidad de decir en tres palabras todo lo que sentía sin caer en un simple "te quiero".
Perplejidad y una ligera furia a causa del tema que posteriormente estaba tratando. Todo ello antes de una de sus sonrisas más bonitas: las tímidas, las causadas por lo inesperadamente feliz. Seguía cargando el peso de la decepción con uno mismo, pero aquello pareció reavivar la chispa que confeccionaba ligeras arrugas en sus ojos. Ambos individuos volvieron a despedirse como siempre, cada uno tras un lado del cristal y dedicándose las últimas miradas antes de abandonar el andén. Beber con cada segundo que siguen uno frente a otro.
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