Qué angustia repentina.
Agonía interna, que quema desde dentro, que paraliza los huesos y congela las ideas.
Produce un prolongado escalofrío que reconcome los pensamientos. Una especie de ansia por huir, llorar y gritar ante algo desconocido.
Algo irreal pero que hunde en la congoja, como un peso en el agua.
Repentina garganta seca, piernas tambaleantes y un corazón irrefrenable en punto muerto.
Por más que mires a otro lado, ¡qué insistencia!
¡Cuánta fuerza por volver, por meter el dedo en la herida, por tirar jarras de agua fría!
Cuando parece haber desaparecido, ya es tarde.
Quedó la semilla de la duda, burbujeando entre la masa blanda.
Una vez entra, ¡cuánto, cuantísimo, le cuesta huir del cráneo!
Qué angustia tan prolongada.
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domingo, 25 de enero de 2015
miércoles, 22 de enero de 2014
Imaginación
La sustancia más corrosiva que ingiero. Para colmo, está en toda comida. Es uno de esos ingredientes que en su justa cantidad, aportan emoción. Te embriagan con ese regusto a osadía, desparpajo y creatividad. Pero solo si la cantidad es ínfima y se ingiere pasado un largo tiempo.
Sino, aquí reside el resultado. ¿No lo veis? No es algo apreciable de forma física, ni siquiera algo que pueda ser explicado. Sin embargo puedo relatar los efectos secundarios. Fatiga ante el cambio. Desdicha por pensar en lo bueno que pueda suceder. Sentir que todo lo que transcurre es un largo viaje en tren, con la misma canción monótona de fondo.
Llega un punto donde se desvincula la imagen del sonido, donde se extrae el olor a lo que saboreas y donde no logras encontrarte en el cuerpo que hay delante del espejo. Dejarte embaucar por turbios pensamientos. Solo son sirenas, que ni se molestaron en cantar; te acercaste tú solo a abrazarlas.
Sino, aquí reside el resultado. ¿No lo veis? No es algo apreciable de forma física, ni siquiera algo que pueda ser explicado. Sin embargo puedo relatar los efectos secundarios. Fatiga ante el cambio. Desdicha por pensar en lo bueno que pueda suceder. Sentir que todo lo que transcurre es un largo viaje en tren, con la misma canción monótona de fondo.
Llega un punto donde se desvincula la imagen del sonido, donde se extrae el olor a lo que saboreas y donde no logras encontrarte en el cuerpo que hay delante del espejo. Dejarte embaucar por turbios pensamientos. Solo son sirenas, que ni se molestaron en cantar; te acercaste tú solo a abrazarlas.
domingo, 19 de enero de 2014
Qué época tan mala
En qué época tan mala nos hemos metido. Las conversaciones con los allegados comienzan por contar cien penas por cada buena nueva. Ya sean problemas sociales o fantasmas personales Qué época tan mala estamos viviendo, ya sea por unas cosas u otras.
La puerta se abrió para dejar entrar desdicha e infortunio. Qué época tan mala, completa de rezagados, torturados y maleantes. Estamos estancados; no hay porvenir sin movilidad al avance. Quedan ya pocas ideas en el bote de reservas y las cavilaciones parecen cada vez más pesimistas.
Llegada inminente de un fin sin principio, de la caída sin el ascenso predecesor, del infortunio sin lucro base. Planes que no ven un desarrollo porque le falta el comienzo. Ligados a tantas obligaciones, a pesar de no tener trabajos que sustenten los deberes.
Qué época tan mala nos toca vivir, pero qué rica sabe acompañada de un café y charla. Aunque el sabor no es nada comparado con el sonido: risas familiares. Qué suaves parecen los golpes del día a día, cuando tienes compañeros con quienes recordar los buenos tiempos.
Cómo olvidarse de las sonrisas y los mofletes sonrojados de una buena carcajada. El olor a viejos tiempos dejará de lado la peste causada por sufrimiento; de la que se respira en cada esquina en esta época. ¡Menuda época! Pero qué tranquila parece cuando tienes quien te acompaña de la mano.
domingo, 5 de enero de 2014
La danza del desespero
Musitó con timidez unas líneas de la canción. Solo algunas, las que parecían no poder ser acalladas tras sus labios. Aunque nadie la acompañase, casi siempre hacía eso. Cantar en voz alta no era lo suyo. Bueno, realmente cantar no era lo suyo. Además el vagón había quedado vacío, por lo que había comenzado su intuitivo cantar, sin más preocupaciones.
Se detuvo a pensar cuánto tiempo hacía desde su último escrito. Meditó sobre las última vez que escuchó música para silenciar el entorno. Se sorprendió al no recordar qué le alegraba cada mañana. En el último año solo se había centrado en el baile, la danza. La danza del desespero, la que te asfixia en soledad. Aquel lento y frió juego de pies que te conduce a desbordar los diques de la cordura. Todo lo establecido se parte en pedazos y los falsos "Estoy bien" son la arena que tapa el ataúd en tu tumba.
Comenzó a leer una hoja que parecía perdida, en el gran amasijo de cosas que había dentro de su bolso. La desarrugó con cuidado y comenzó a leer:
"Largo, vete fuera. Sal del círculo que te rodea. ¿Para qué decir nada más? ¿De que servirá? Gírate, sonríe como siempre y vete sin esperar. Si todos te hieren, todos te odian; no merecen explicaciones.
Tu familia no lo entiende, solo eres una persona a la que exigir puntualidad, eficiencia y categoría, y tus 'amigos' muestras su apoyo con el ignoro. Por más atención que prestes a todos, a sus ojos, eres una molestia. ¿Preguntas por qué? Mírate, das asco. Te arrastras hasta el punto de que todos ellos acudan a ti para desahogar sus penas, mientras hacen oídos sordos a los tuyos.
No vales nada para nadie: conviértete en una egoísta; si nadie te quiere cerca, si solo te utilizan, haz lo mismo. Se arrogante, avariciosa, que todo lo que hagas sea exclusivamente para ti. Si alguien puede salir beneficiado de alguna de tus acciones, no lo hagas, que se jodan.
No, ahora no llores, no les des el lujo de saber en qué estado estás. ¿Qué, que por qué preguntan cómo te encuentras? Fácil: falso interés. Necesitan saciar su egolatría, magnificar su bondad. Calla y vete. Si no sigues esto ya sabes qué pasará: parecerás tan indefensa como un bebé y durante unos minutos no podrás procesar nada. Quedarás como el vegetal que eres."
Tragó saliva y miró a todas partes. Lentamente devolvió la forma de bola a la hoja. Al salir de la estación la tiró en medio de la calle. Hacía frío, no el suficiente para disminuir sus tormentos, pero si el suficiente para despejarse. Se acomodó bajo su abrigo y comenzó a caminar. Aún seguía sin creer que hubiese escrito aquello, que tan solo hubiese pensado así.
- El verdadero miedo es el que se tiene a uno mismo. La incapacidad de control.
domingo, 27 de octubre de 2013
Soñar en una intermitente noche
[by forestgoddesscreations on Tumblr]
Guiada por la ilógica de los sueños, creyó encontrarse en el mismo espacio aún siendo en cada escena dos sitios dispares. Un campo de largas hierbas verdes era en su mente igual a una mansión de blancas y altas paredes. Durante los fugaces períodos del día, simplemente diferenciados por la presencia o ausencia del sol, se marcaba un territorio bucólico a la par que una eterna pesadilla.
Recordaba paseos bajo un sol de verano, que calentaba la piel levemente. Las tonalidades de verdes en el entorno eran infinitas y el tacto de las hojas era suave bajo las palmas de las manos. Todo lo que la rodeaba era festividad: amigos, música de festejo y buen tiempo. Cuando las tonalidades del cielo descendían a los amarillos anaranjados del atardecer, la casa comenzaba a construirse. Las personas alegres que antes bailaban y reían tornaban sus rostros hacia la desdicha, la premura y el pavor. Algo acechaba.
Había comenzado la cuenta atrás contra la noche. En escasos minutos la grandiosa y sofisticada mansión estaba edificada. Dentro de esta había muebles lustrosos dignos de palacio, que terminaban amontonados contra las puertas. A pesar de que todos los que estaban a su alrededor estaban nerviosos y aterrorizados, no sentía nada de eso: era una mera observadora, a veces partícipe en esa realidad. A pesar del afán de tapar todas las puertas, aquellas extrañas personas dejaban los grandes ventanales sin protección a lo que les aterrorizase del exterior. Grave error.
Ella dormía mientras todo sucedía. En el sueño, que dormitaba dentro del auténtico sueño, escuchaba las voces de auxilio y toda su reacción fue despertar esbozando una sonrisa. La ventana de su cuarto estaba intacta, al igual que la puerta. Salió de la estancia para dar a lo que sería un salón. Se amontonaban en cualquier punto personas desdichadas por la pérdida de un ser querido; sostenían pequeñas extremidades de lo que antes fueron sus allegados, algo a lo que llorar. Aunque aquello la impresionaba siguió recorriendo la casa hasta la salida.
Volvió a pasear entre la viva naturaleza del campo. En pocos minutos el resto de personas salía de la casa, se olvidaba de lo sucedido y volvía a danzar y canturrear. Una vez todos estuvieron fuera, la casa desapareció.
domingo, 2 de junio de 2013
The torn page was taken away from me
¿Qué sabemos de nosotros mismos? ¿Qué no sabemos de nosotros mismos? ¿Qué ilusiones atesoramos y qué verdades ocultamos? ¿De qué modo y cuánto nos gusta engañarnos y mentir a los demás?
Nos emparentamos con una sensación de angustia, decidimos amargar nuestra existencia con un cuenta gotas. Cada poco aplicamos más presión, cada vez nos ahogamos entre más malicia. Buscamos la mano ajena, la mirada piadosa y la sonrisa amiga... pero el orgullo y la vergüenza nos llevan a despreciar todas ellas. Morderse la lengua para envenenar antes la sangre. La ponzoña consume tus más agradables pensamientos y las ideas más tóxicas te conducen a la deriva de la realidad.
Despiertas tras un cálido sueño. Dejas que tus ojos se muevan con pereza mientras te adecentas a la presencia de los rayos de sol matutinos. Todo parece en orden, todo parece pacífico, hasta que algo quiebre tu maltrecha mente. De nuevo se inyecta el malestar y no eres consciente de cuando comenzaste a sentirte mal; te mezclas en un mundo de degeneración, negatividad y podredumbre.
Nos emparentamos con una sensación de angustia, decidimos amargar nuestra existencia con un cuenta gotas. Cada poco aplicamos más presión, cada vez nos ahogamos entre más malicia. Buscamos la mano ajena, la mirada piadosa y la sonrisa amiga... pero el orgullo y la vergüenza nos llevan a despreciar todas ellas. Morderse la lengua para envenenar antes la sangre. La ponzoña consume tus más agradables pensamientos y las ideas más tóxicas te conducen a la deriva de la realidad.
Despiertas tras un cálido sueño. Dejas que tus ojos se muevan con pereza mientras te adecentas a la presencia de los rayos de sol matutinos. Todo parece en orden, todo parece pacífico, hasta que algo quiebre tu maltrecha mente. De nuevo se inyecta el malestar y no eres consciente de cuando comenzaste a sentirte mal; te mezclas en un mundo de degeneración, negatividad y podredumbre.
[The Novels - Missing Link]
miércoles, 29 de mayo de 2013
Una montaña rusa
...un subir para ascender continuo
Cada caída parece mayor que la anterior. Se teme a los momentos felices, eufóricos y acalorados. Las manos sudan al pensar en ascender, no por el miedo al éxito o alcanzar el eudemonismo, sino porque se sabe que tras esto habrá un descenso agresivo.
El estómago se estrecha, el corazón se acelera y algún momentaneo grito se escapa, de entre tus finos labios. La mente se expande tan rápido que logra apreciar cada leve sensación; es un cúmulo tan amplio de experiencias que alcanzas el más completo vacío. Todo se detiene mientras sucede demasiado deprisa. El cerebro colapsa entre la ensoñación, la realidad y un hilo de pensamiento distorsionado. Es una leve equivalencia al mareo: por unos segundos todo se silencia con un suave pitido, te tambaleas en tu desubicación y los ojos parecen no entender lo que te rodea.
Anteponer la lógica como forma de salud emocional. Para encontrar la diversión en el parque de atracciones, necesitas que la montaña rusa tenga subidas y bajadas; sin embargo no todos pueden aguantar las mismas pendientes. Es necesario un poco de emoción guiada por el férreo raíl. El problema llega cuando te dejas llevar y descarrilas. No puedes seguir un patrón completamente lineal, pero ten mucho cuidado con salirte de tus posibilidades.
martes, 16 de abril de 2013
Recuerda la linda bazofia que eres
"You have to do a lot of talking. I'm good at talking. You do that while you're cutting things up, a lot"
Cassie (Skins)
Hazte un favor: ampútate el tumor que tienes por corazón y haz un delicioso estofado, desmenuza tu cerebro en finas tiras y decora tu hogar con ellas, desgarra tu piel y hazte un vestido con esta... Hay muchas formas de mejorar el error de ser en el que te has convertido. Eres la cavidad en la que se esconden problemas, dudas, estupideces, inseguridades y desdenes. Eres la vergüenza en persona para ti misma, aunque nadie lo aprecie con esa sonrisa de medio lado.
No sabes razonar ante tus impulsos para lograr impulsar tu razón. Vives en el centro de un torbellino, acomodando tu culo en una silla estrecha e incómoda: causas caos y ni te percatas de ello. Actúas sin pensar en las consecuencias, de todo lo que piensas en ellas lanzándote a la deriva. Gritas en silencio atención, pero no al resto, sino atención a tu persona; grita con los puños. Sin la agresión física nunca lograrás entender lo que se esconde tras un brumoso problema. Te asfixias con una bombona de oxígeno y corres sin problemas cuando no tienes aliento. Eres la destrucción de la contrariedad y el desatino.
martes, 2 de abril de 2013
N.
La noche y la nieve.
Odiaba ambas, las miraba con desprecio y si fuera posible, escupiría en su cara. La sensación de soledad, de desconsuelo, casi de inexistencia, no es lo relevante. El problema es todo lo que conlleva; son los momentos que hacen que tu mente se cubra de niebla. Dejas de escuchar lo que te rodea para degustar tus pensamientos, la vista queda tapada por una fina gasa y los labios se despegan sin tu voluntad.
La noche había sido la creadora de imágenes que forzaban a una sonrisa tiernamente macabra. La nieve era culpable de ser la representación de la noche, pero por el día. Cubrían todo a su paso en colores totalmente opuestos, pero la malicia era la misma. Eran hermanas lejanas, te dedicaban la misma mirada de lobo hambriento; huelen tu sangre y el miedo. Todo cae con el plomizo peso de las plumas, sin previo aviso, en un segundo.
Los hombros se curvan hacia abajo, la paciencia se agrieta, las pestañas notan el peso del líquido amargo de la autocompasión. Pero la noche y la nieve no atienden a llantos, pasan de largo, barriendo el marmol con sus caros vestidos de inmensa cola. Cediste a sonreír cuando pasaban, accediste a no mirar a sus ojos, llegaste a realizar todo con rapidez, para evitar sermones.
lunes, 11 de marzo de 2013
El error fue pensar que era una mujer ya
En la habitación de al lado lloraba una niña, en silencio.
En la habitación de al lado se escondía una adolescente, de sus propias
pesadillas. En la habitación de al lado gozaba una mujer, de sus inherentes
problemas. De la habitación de al lado, solo sabía que había alguien, haciendo
algo; pero no me preocupé en lo que de verdad se encerraba en aquel cuartucho
de fantasía.
Sabía que era pequeño, colorido y muy variopinto. Apreciaba
que poseía una forma atractiva y una cómoda cama a modo de pecho. Conocía que
los muebles eran rectos y delicados, como un cuerpo labrado por años de sensual
entrenamiento. Percibía una mezcla de libros y objetos de una madurez
incalculable, y de un conjunto de peluches y colores de una infancia cálida y
breve. Eran cuatro pequeñas paredes.
Necedad sufrí al pensar que con aquello bastaba. Abusé de
creer poseer inteligencia al pensar que esos objetos mostraban su personalidad.
Sin embargo, era mucho más inescrutable, más profundo, más oscuro y más ambiguo
que todo ello. Era un todo, envuelto en un tupido velo de nada. Me equivoqué al
pensar que sabía mucho. El error fue pensar que era una mujer ya. Era todo: una
niña, una adolescente y una mujer, envuelta en el velo de la llamativa nada.
Me atrajo, caí y no sabía salir de la trampa. Di por hecho
que con saber esos pequeños detalles había encontrado todo a lo que atenerme; y
con lo que acceder a ese embriagador cascarón. No pensé que los tres pares de
ojos me mirasen. Con furia. Con pena. Con decepción. No sabía en lo que me había
metido hasta que escuché su desgarradora voz.
miércoles, 27 de febrero de 2013
Pájaro en lata
- ¿Te sientes cómoda hablando de ello? - dijo tenso, intentando que su frágil sonrisa no temblase mucho en la comisura de los labios. Erró en ese pequeño intento.
- Si... - desvió la mirada y se sintió incomprensiblemente alterada. Nunca estuvo cómoda.
Por una milésima de segundo los ojos escocieron. Miró a un grupo de hombres, después pasó la mirada por una joven y por último, volvió a su interlocutor. Fin del tema. Quedaba bajo la puerta del fondo de la memoria. Un microcine donde la cinta de esa escena y otras anteriores se reproduce, sin pausa, y se reproduce continuamente.
Sonrisas que camuflan dolor aguado pero no removido. A ojos vista puedes parecer levemente descompuesto, o simplemente que buscas como cambiar de tema. Interiormente solo buscas frenar la filmación, mientras intentas pasar desapercibido con superfluas anécdotas. Enreda tu cabello y distráete cuanto quieras, que no importa. Nunca terminará la ausencia de importancia.
Son rutinas. Son historias que se quieren olvidar por los que las viven. Son momentos puntuales para el resto. Hierro en la sangre, dolor físico que mitiga el psicológico y una pizca de infravaloración. Lágrimas producidas para intentar pasar por agua la pena, pero solo consigues quedarte vacío al serenarte. No merece la pena, porque eres un cascarón sin ser dentro. Eres una máquina programada para caminar y hablar.
jueves, 21 de febrero de 2013
El cuchillo que apartan de la herida
[Door to your dreams by FictionChick on DA]
Parece que las lágrimas ya cesan, llegan a su fin. Hoy, tras mucho tiempo, he vuelto a sollozar; hacía mucho que esto no sucedía. Ya creía que la flor sentimental yacía muerta en la descompuesta caja torácica.
Soy astillas, las pocas que quedan, de lo que era una puerta a otra realidad. Soy las pocas fracciones de madera que quedaron, en la playa, tras un turbio viaje por el mar. Soy nada y la nada finaliza ya.
lunes, 18 de febrero de 2013
Siento tan triste final
[Crush heart by me with SAI]
Dolía el pecho de tanto llorar a la penumbra. Retumbaba el
llanto dentro de la cabeza, a causa de la desdicha. Caía el telón de la pena,
sostenido por rígidas y bastas cuerdas.
Demasiado tiempo sujetando el férreo telar; demasiado tiempo
evitando que la función acabase. La realidad se hizo dueña de lo que allí habitaba,
en el interior de un esponjoso corazón, ya sin sangre. Afiladas uñas
presionaban sobre el seco tejido, abriendo grietas. Ojos sádicos y malévolos
obsesos por mirar en el interior…
Para el asombro de los diablillos, nada había dentro de
aquella incongruente caja que hacía funcionar el cuerpo.
lunes, 12 de noviembre de 2012
Mascar cristales, escupirlos y bailar sobre estos.
A s f i x i a. I n t r a n q u i l i d a d. D e s a m p a r o.
Los hechos se suceden a velocidad vertiginosa. Caer con tanto ímpetu, que parece ascender. Inscripciones en el aire, que marcan el devenir. Presión, tensión y escalofríos.
Mascar cristales, escupirlos y bailar sobre estos. Sangrar riendo, danzar volando y llorar idolatrando. Moverse al compás del tiempo, dejar pasar el momento y olvidar lo esperado. Perder el hambre. No sentir el aliento. Percatarse de tu escueta presencia. Nada es lo que parece, todo cambia en un segundo. Pero nada varía. La esencia no cambia, solo se modifica.
Subidón de alegría, comienzo de la melancolía. Sociabilidad egocéntrica. Falsas necesidades extrínsecas. Hundirse horas en masas de agua. Aguantar el aire. Quemazón en los pulmones. Sensación de apatía. Descuidar el eudemonismo. Comprar emociones arbitrarias.
Insatisfacción por nada, ante hechos cargados de ausencia.
viernes, 2 de marzo de 2012
Una y no más
...dijo el pecador, el inocente y el masoquista.
Seguro que esta frase ha pasado por la cabeza de todos en cualquier momento, para cualquier situación. Y seguido de esta, una serie de ideas o situaciones creadas con deliciosa inventiva en nuestra mente, de cómo sería todo si siguiésemos hacia adelante con esa frase.
Es dificilísimo llegar a saberlo. No porque no seamos capaces de acertar en nuestra idea previa, sino de la decisión de llevar a cabo el: una y no más.
[PHOTO BY: goRillA-iNK -on Deviantart-]
miércoles, 29 de febrero de 2012
Sentido NOT FOUND
No es que no me apetezca pensar en el futuro...
... es que soy incapaz de hacerlo.
... es que soy incapaz de hacerlo.
Nunca he creído que merezca la pena pensar en el mañana... tampoco he visto el presente como nada destacable y no valoro el pasado. Es un serio problema, la verdad.
Y triste. Mucho, bastante, demasiado.
No siento enfado ni especial cariño hacia nada, solo se que estoy enfadada o alegre. Pero ¿por qué? No lo sé, quizás solo sea una pequeña parte de esa estúpida cabecitas hueca que reacciona y relaciona cosas que suceden a mi alrededor, antes de que yo misma las procese.Qué puta mierda.
Si, exactamente, eso es lo que es.miércoles, 25 de enero de 2012
Exámenes
¡Finales de Enero! Y eso solo significa...:
¡Exámenes! ¡Exámenes por todas partes!
Comenzaré por decir que estoy MUY cabreada hoy, sobre todo con mi amado profesor de Filosofía. Pero como no quiero hablar de eso ahora, empezaré contando lo inteligente que es la gente: para la semana pasada ya tenía programados 2 exámenes la semana del 30 Enero-03 Febrero, bueno, lo normal... Ayer pusieron otro... bueno, de acuerdo, hay que saber lidiar con ello, por supuesto... Pero lo que me tocó el mismísimo, fue que un exámen de recuperación de la evaluación anterior (que estaba puesto para el 16 y fue retrasado dos veces) TARÁN retrasado para esa caótica semana. Y ya no hablemos de una simpática profesora de psicológia que nos ha puesto un trabajo para la susodicha semana y que se ha puesto a la defensiva cuando nos intentamos explicar.
Me hace muchísima gracia el favoritismo que tienen los profesores, de verdad, cómo inflan la nota a quien les da la gana, como tienen una clase "preferida" o lo mal que contestan a quien se le pone en la mirilla...
¡Exámenes! ¡Exámenes por todas partes!
Comenzaré por decir que estoy MUY cabreada hoy, sobre todo con mi amado profesor de Filosofía. Pero como no quiero hablar de eso ahora, empezaré contando lo inteligente que es la gente: para la semana pasada ya tenía programados 2 exámenes la semana del 30 Enero-03 Febrero, bueno, lo normal... Ayer pusieron otro... bueno, de acuerdo, hay que saber lidiar con ello, por supuesto... Pero lo que me tocó el mismísimo, fue que un exámen de recuperación de la evaluación anterior (que estaba puesto para el 16 y fue retrasado dos veces) TARÁN retrasado para esa caótica semana. Y ya no hablemos de una simpática profesora de psicológia que nos ha puesto un trabajo para la susodicha semana y que se ha puesto a la defensiva cuando nos intentamos explicar.
Me hace muchísima gracia el favoritismo que tienen los profesores, de verdad, cómo inflan la nota a quien les da la gana, como tienen una clase "preferida" o lo mal que contestan a quien se le pone en la mirilla...
lunes, 23 de enero de 2012

Ya no tiene ni idea de qué es lo que te pasa con ella.
No sabe si, quizás, ya no estás tan enamorado;
no sabe si será que ya no sientes su apoyo;
no sabe si ya estás cansado de la relación;
o simplemente, que ya te importa una mierda.
Pero lo peor es que no sepas ver lo mucho que se esfuerza en sonreírte si tú la esquivas;
que no contestes sus llamadas, cuando son de preocupación por ti;
que no entiendas un ápice sus lamentables palabras;
o que no sepas rectificar después de cada error para decir "Lo siento"
No sabe si, quizás, ya no estás tan enamorado;
no sabe si será que ya no sientes su apoyo;
no sabe si ya estás cansado de la relación;
o simplemente, que ya te importa una mierda.
Pero lo peor es que no sepas ver lo mucho que se esfuerza en sonreírte si tú la esquivas;
que no contestes sus llamadas, cuando son de preocupación por ti;
que no entiendas un ápice sus lamentables palabras;
o que no sepas rectificar después de cada error para decir "Lo siento"
"No tiene nombre"
Laur
Laur
jueves, 19 de enero de 2012
Cae
No es que me importe realmente que la gente esté pendiente de mi, todo lo contrario.
Es gracioso ver, fuera de bromas, lo mucho que disfruto ayudando a la gente cuando esta la necesita. Admito haberme entrometido demasiado en más de una ocasión, pero no es ni por cotillear ni meter el dedo en la herida, sino por la necesidad de sacarles una sonrisa.
Pero hoy no me voy a meter en ese otro dilema, sino en el que de verdad quiero expresar hoy: si siempre eres el que ayuda... ¿quién te ayuda a ti?
Realmente, está claro que siempre serán pocos los que se preocupen por ti... pero es jodidamente gracioso ver que en muchas ocasiones nadie lo hace.
La importancia de cada persona es relativa... pero jode ver cuando la de una es casi ínfima.
Es gracioso ver, fuera de bromas, lo mucho que disfruto ayudando a la gente cuando esta la necesita. Admito haberme entrometido demasiado en más de una ocasión, pero no es ni por cotillear ni meter el dedo en la herida, sino por la necesidad de sacarles una sonrisa.
Pero hoy no me voy a meter en ese otro dilema, sino en el que de verdad quiero expresar hoy: si siempre eres el que ayuda... ¿quién te ayuda a ti?
Realmente, está claro que siempre serán pocos los que se preocupen por ti... pero es jodidamente gracioso ver que en muchas ocasiones nadie lo hace.
La importancia de cada persona es relativa... pero jode ver cuando la de una es casi ínfima.
"¿Y qué pasa conmigo?"
Laur
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